DIPLOMADO: AUDITORIA ADMINISTRATIVA
MATERIA: TEORÍA DE LA ORGANIZACIÓN
PROFESORA: CARELYS VALDEZ
ALUMNA: FARINTHA YUSBEIRY
MODULO
II
LAS
ORGANIZACIONES, CONTEXTO Y EVOLUCIÓN DE LAS FORMAS ORGANIZACIONALES.
Los constantes acontecimientos a
nivel internacional han influido en la toma de decisiones en las organizaciones
y su permanencia en el contexto cada día más difícil y en un mercado
competitivo. Ante estos acontecimientos, las organizaciones recurren a la implementación
de nuevas estrategias financieras y fiscales, derivado a las nuevas políticas
fiscales que el Estado impone a los particulares.
Bajo esta perspectiva,
Rodríguez Peñuelas (2004), señala que las empresas han sido severamente impactadas
por el fenómeno de la globalización en las organizaciones trayendo todo esto
serios problemas para poder permanecer en los mercados y, en el peor de los
casos, el cierre masivo de negocios que no lograron resistir, corresponder o
adaptarse a toda esta serie de cambios y, movimientos que se han dado en el
entorno que los rodea
Los sucesos descritos , han obligado a las medianas empresas comerciales a
buscar nuevas formas de enfrentar este fenómeno, por lo que han decidido entrar
en un proceso de utilizar nuevas herramientas administrativas, así como
estrategias fiscales, viéndolo como una respuesta a las exigencias que plantea
el entorno. Este proceso de implementación no es nada fácil, por la falta de
cultura fiscal del empresario. El empresario es conservador y en ocasiones no
arriesga la implementación de ciertas figuras jurídicas que le permitan
disminuir la carga tributaria dentro del marco legal, ante esto deberá crear
condiciones propicias para poder mantenerse en el mercado y tener posibilidades
reales de desarrollo. Por ello, el
objetivo general de la presente investigación se enfocó a conocer
mediante un estudio de caso, sus antecedentes históricos, la transición a la
modernización y sobre todo la cultura y clima organizacional. Interesó conocer particularmente sobre todo el comportamiento del personal
ante la modernización de la empresa, con la intención de conocer
cómo llegaron a convertirse en una organización que reúne las características y
expectativas de una mediana empresa comercial
líder.
La evolución de las formas
organizacionales ha seguido la dinámica de los grandes ciclos que han
enfrentado las organizaciones contemporáneas durante el siglo XX. A partir de
este siglo es posible distinguir tres grandes épocas: la primera, llamada época de la estandarización, que está
dominada por la idea de la búsqueda de la especialización, la producción en
masa, los controles y el orden para lograr la eficiencia. Este modelo de
organización es el inspirado por los primeros precursores de la organización y
sus conceptos básicos se encuentran reunidos en la teoría funcional y la
estructura del mismo nombre.
A mediados del siglo XX, las
empresas automotrices y petroleras experimentaron procesos crecientes de
desconcentración y transnacionalización. Esta necesidad de adaptarse a mercados
diferenciados obligó a la creación de la organización divisional basada en la
idea de flexibilizar y hacer eficiente la organización vía la adaptación a cada
caso en particular. Este movimiento se extiende hasta mediados de los años
setenta y adopta formas híbridas tales como la organización matricial que permite un enfoque de doble
estabilidad: segmentación de mercados emergentes, y de clientes. Un ejemplo de
ello es la empresa Boeing que elabora tanto aviones civiles como militares y
obtiene sinergias importantes para su orientación hacia el desarrollo de
prototipos para la exploración espacial.
A partir de la década de los años
ochenta, el inicio de la liberalización de los mercados internacionales y la
aparición del fenómeno llamado de globalización, dificulta correlacionar
competencias y rutinas organizacionales con oportunidades de mercado. Las
formas tradicionales de organización parecen desbordadas ante las nuevas
demandas de flexibilidad y la eclosión de las nuevas tecnologías que obligan a
respuestas inmediatas.
Es en este marco donde aparece la organización en red. Este nuevo
modelo favorece la reducción del tamaño y la orientación hacia el negocio
central basado en las competencias centrales que demanda el sector industrial.
Las redes de firmas proliferan a lo largo de la cadena del valor que de pronto
se vuelve virtual en un continuo que rebasa los conceptos tradicionales de
espacio y tiempo. La complejidad de los mercados y la sofisticación tecnológica
obligan al desarrollo de nuevas formas organizacionales, con la consigna básica
de añadir valor y flexibilidad. Surge una interdependencia de empresas y la
toma de decisión de equipos, tanto al interior como al exterior de dichas
organizaciones, es un requisito de operación fundamental.
En los albores del siglo XXI, resulta
cada vez más evidente que el intercambio de información es insuficiente para
dar verdadero valor añadido a los negocios y se requiere en consecuencia, el
desarrollo de nuevas formas de organización que permitan transferir el
conocimiento (es decir, la información ya entendida y aplicada) tanto dentro de
la organización como fuera de ella. El conocimiento tiende a agruparse en
conglomerados que suelen girar en torno a un líder, por ejemplo, un notable
científico, el cual reúne a personas de alto nivel que conjuntan una serie de
competencias complementarias. La organización que reúne estas características
de identificación y distribución del conocimiento es la organización celular, de la que me
ocuparé más adelante.